8.7.08

Internet: ¿opción o imposición?

Internet nos ha inserto dentro de un mundo globalizado. Nos permite llevar al proceso de globalización hasta nuestros hogares. Nos mantiene contactados.

Y es de esta característica de la que se ha producto un abuso. La sociedad de está convirtiendo en dependientes de Internet, de los medios de comunicación en general. Esto ha llegado a tal punto, en el que no podemos hacer algunos trámites de alguna otra forma.

Esto claramente es beneficioso en algunos casos, ya que facilita muchos los procesos, los acelera y gracias a ello los podemos realizar desde la comodidad de nuestros hogares. ¿Pero hasta que punto es libertad? Creo que en el punto que no nos dejan otra opción esto deja de ser un beneficio y pasa a ser una obligación. Internet debería ser opcion y no una imposición.

Creo que para llegar al punto que hemos ya llegado en cuanto a la globalización, deberíamos tener otros problemas resueltos, como lo es el acceso. Antes de exigir constante conexión, se debería fomentar esta. Y es claro que este proceso se esta llevando a cavo, pero todavía no alcanza el nivel de aceptación en la sociedad, menos en todas las edades.

Es por eso que vemos a la mayoría de los jóvenes con posibilidad de acceso a Internet, y entre sus causas tenemos por ejemplo, el hecho de que en muchos colegios se estén impartiendo clases de computación básica. Pero personas mayores (o personas que simplemente nunca les interesó) no es igual. El poco interés lleva a que luego estén imposibilitados de realizar ciertas acciones que antes se realizaban personalmente.

Entonces, ¿debemos exigir conectividad? Y si es así, ¿hasta que punto esa conectividad debería ser un requisito para nuestra vida cotidiana?

Datos.

Encontré estos datos en internet y me parecieron interesantes para completar la entrada anterior (fuente: http://www.oei.es/revistactsi/numero1/trejo.htm):

- El promedio de llamadas telefónicas internacionales es de 247 minutos al año, por persona, en Suiza, de 100 en Canadá y de 60 en los Estados Unidos, pero de apenas tres minutos en Colombia, 2 en Rusia y uno en Ghana y Pakistán.

- En Mónaco hay 99 teléfonos por cada 100 personas, en Estados Unidos 70, en Argentina y Costa Rica 18 pero en Uganda 0.2 y en Afganistán 0.1 teléfonos por cada 100 habitantes (United Nations, 1999).

- En Nueva York hay más líneas telefónicas que en todas las zonas rurales de Asia.

- En Londres existen más cuentas de Internet que en toda África.

- Se estima que casi el 80% de la población de todo el mundo jamás ha hecho una llamada telefónica (World Resources Institute, 2000).

5.7.08

“Brecha digital: división mundial”

Creemos que la comunicación nos abrirá al mundo. Conoceremos cada lugar, cada persona, cada institución existente sobre la tierra. En parte, sí, es así. Claramente, gracias a la comunicación nos abrimos a lugares que no conocemos, en pocos segundos.

Pero tenemos que pensar que ésta comunicación, obviamente, se da sólo con aquellos que están comunicados, que cuentan con nuestros medios y están insertos en éste, nuestro sistema comunicacional.

Entonces, al final con los que menos tendremos comunicación será con aquellos que son más diferentes a nosotros, más lejanos, que es (supuestamente) lo que más nos interesa, comunicarnos con culturas distintas.

A esto es lo que se refiere el concepto de brecha digital. Una definición que me pareció simple y bien lograda es la que la plantea como la separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países…) que utilizan las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que aunque las tengan no saben como utilizarlas (1).

Y hablando de cifras, me parecen abismantes. El 70% de las personas que están comunicadas vive en los países industrializados, donde reside el 15% de la población mundial (2).

Entonces, ¿con quienes nos estamos comunicando finalmente? ¿A todo el mundo, o sólo a la parte más similar a nuestra sociedad?

En ningún caso planteo que está mal el hecho de comunicarnos con esta parte, sólo que debemos tener claro que no es la totalidad de la población mundial con la que interactuamos y que la parte con la que no nos comunicamos es la que muestra más diferencias con nuestra cultura, la cultura de la información.

Creo que (a nivel macro claramente) se debería hacer un esfuerzo por comunicar estas regiones, sociedades, porque sería más enriquecedor que seguir revolviendo las mismas ideas de una cultura que de a poco parece una sola, es decir, disminuir la brecha digital. De hecho, es esto lo que se planteó en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), la que constituyó una oportunidad para levantar voces en favor de la comprensión de la importancia ineludible de preservar y extender las propuestas alternativas en materia de información, libertad de expresión y conocimiento y derechos de la comunicación (3).

Gracias a estas y otras iniciativas, y a través de un proceso que será muy lento y que requiere de acciones de instituciones de distintas áreas, lograremos conocer una visión objetiva del mundo en que vivimos.

Fuentes:

(1) www.labrechadigital.org

(2) Según Internet World Stats

(3) Según el texto sociedad civil y sociedad de la información escrito por Valeria Betancourt.

3.7.08

Conectarse a la globalización: Internet y conectividad

El acceso a Internet ha aumentado en los últimos años dejando grandes consecuencias. En la sociedad actual, se tiene tal conectividad y acceso a la información que no existen barreras temporales o espaciales en la comunicación. Una de las características que separan a Internet de los demás medios de comunicación es la posibilidad de crear rápidas respuestas, estableciendo un mecanismo de feedback.

Gracias a esto, dentro de las consecuencias podemos ver el hecho de que este sistema de información y respuesta, genera más interés por ambos lados, potenciándose este ir y venir de información, desarrollando el proceso de globalización mismo.

Este hecho se ve reflejado en páginas que permiten este sistema, como son los blogs, fotologs, ente otros. Es cosa de ver el aumento del número de estos en los últimos años para darnos cuenta de este hecho.

Dentro de las consecuencias de esta situación tenemos, obviamente, que se facilita increíblemente la rapidez y la cantidad de información que podemos encontrar en Internet. Hay que tener cuidado con la calidad, ya que no es fácil diferenciar fuentes confiables y las que no lo son, corriendo el riesgo de establecer juicios equivocados en temas mal informados, lo que puede llegar a tener consecuencias importantes.

Lo único que queda por hacer es analizar estas y otras consecuencias que esto trae en la sociedad y juzgar esta situación según lo que consideremos favorable para esta.